Aldea del Rey

El Municipio y villa de Aldea del Rey se sitúa en el valle del río Jabalón, afluente del Guadiana por su margen izquierda. Dista tan solo 30 Km de la capital de la provincia y limita al Norte con el término municipal de Valenzuela de Calatrava; al Sur con el de Villanueva de San Carlos; al Este con Calzada y Granátula de Calatrava y al Oeste con Argamasilla de Calatrava. La superficie de su término municipal abarca 154,31 kilómetros cuadrados. Dentro de sus principales recursos económicos hay que destacar la agricultura y la ganadería, siendo el cereal, la viña y el olivar sus principales cultivos. El ganado ovino es el que ocupa la mayor parte de la ganadería del municipio aunque también existen una presencia importante del caprino y el porcino. El sector servicios, la hostelería y el pequeño comercio también tienen una importante presencia en esta localidad, dentro de lo que son sus recursos económicos. Aunque Aldea del Rey es una localidad ligada históricamente a la Orden de Calatrava y, concretamente, al momento en que ésta decide el traslado de su sede del Castillo de Calatrava La Vieja, situado en Carrión de Calatrava, al Castillo de Calatrava La Nueva, situado en término de Aldea, su poblamiento urbano se remonta al Paleolítico Inferior y Medio, como lo demuestran algunos de los yacimientos encontrados en su término y próximos al rio Jabalón, según los datos del Diccionario Geográfico de Madoz y el estudio de Hervás y Buendía. Aldea del Rey fue poblada en la época en la que el Convento de Calatrava se trasladó a su nueva residencia, como se ha mencionado anteriormente, pues en la Concordia del año 1245 el Arzobispo reclamaba a la Orden su terzuelo de esa villa, siéndole concedido. Además debía pagar 1260 mrv por el tributo de San Miguel y, como villa perteneciente a la Mesa Maestral, cobraba la misma mitad de las yerbas de un monte que vendía el Concejo y los dos tercios restantes del diezmo. Esto provocaría que los vecinos de Aldea del Rey se tomaran la justicia por su mano y expulsaran a cuchilladas de su término a los ganados y pastores de la Orden. Ante este hecho, el Convento promovió una querella, y el Capítulo General de la Orden dictó sentencia: "El Sacro Convento podrá gozar con sus ganados de todos los pastos de sus términos concejiles, pastando sus yerbas, bebiendo las aguas, etc y pueden hacerlo los demás vecinos de dicha villa". El Convento, para el goce de sus dehesas, se consideraba vecino pero no para sus cargas, por ser inmune y de la exclusiva jurisdicción del Priorato. Este privilegio era irritante en demasía por los abusos a los que daba lugar. Por esta razón y otras muchas entraron en la finca del Cobo a prender a los delincuentes y someterlos bajo su autoridad. Tras esto se emprendió otro pleito entre el Convento y éstos, siendo reconocida la autoridad local por el Gobernador de Almagro y Consejo de las Ordenes, a donde el Convento apeló, confirmando a dicha granja en su inmunidad eclesiástica pero negándose la civil que también pretendía. Después de todos estos litigios el Consejo de la Villa quedó arruinado y descendió en la mitad el número de habitantes, teniendo sólo a principios del siglo XVII, 120 vecinos. Aldea del Rey fue separada de la Mesa Maestral por orden de Felipe II y elevada a la dignidad de Clavería, mandando construir un Palacio que está frente a la Iglesia Parroquial, en donde tenía su Administración y silla el Clavero de la Orden.