Moral de Calatrava

Moral de Calatrava es un municipio que se localiza en la falda del denominado cerro de San Cristóbal, el cual se puede decir que protege a la población de los aires fríos del Norte. Confina el término con Almagro y Bolaños por el Norte; por el Este, con Valdepeñas; con Santa Cruz de Mudela por el Sur y por el Oeste con Granátula. Baña su término el río Jabalón, según la tradición, el pueblo tuvo su origen en unas casas de la ciudad de Oreto, en las márgenes del mencionado río. Estas tierras han estado, desde la más remota antigüedad, ocupadas por antiguas culturas y civilizaciones. El término municipal tiene una superficie de 188,4 Km2 (18.543 hectáreas) y 5.400 habitantes. Su economía está basada en la agricultura. Los cultivos más frecuentes son el viñedo, el olivo y los cereales. Como productos más típicos destacan el aceite, cereales, vino, queso, encajes y mantecados.

Historia

Lo más probable es que el origen de este pueblo fuera una anterior alquería o casa de campo situada en el mismo solar sobre una más antigua, y el nombre que ha persistido sería el mismo de aquella, referido seguramente, al ser zona de abundantes moreras, que servía para distinguirla de otras casas que habría en la zona. (Corchado Soriano “El Campo de Calatrava, los pueblos”). Las primeras huellas que encontramos en el municipio se localizan en la Sierra del Moral entre la Desilla y el cerro de las Ollas a cuatro kilómetros aproximadamente, al poniente del pueblo, por encima del colmenar de Dario, se trata de unas curiosas huellas sobre una superficie plana de una piedra gigantesca. Poblada desde el Paleolítico Medio, en la Sierra del Moral en las proximidades de la llamada cueva de la Mora, en la que se han encontrados diversos objetos de esta época, como bifaces y triedros, etc. Posteriormente la zona del río Jabalón es habitada por una raza Neolítica que ocupa gran parte de la ribera de dicho río. De época Romana en esta área existen entre ellos el paso de la vía transversal desde Mérida a Levante, siguiendo la falda de la sierra, desde Anavete, hoy finca de la Caridad por el camino Real de Almagro a Valdepeñas y a la Solana, por otra parte los ramales de vías pecuarias cruzan por este término, uno de ellos próximo al N. O. del pueblo, que procedente de Manzanares y Siles se dirige a la Cruz de las Verdas cerca de Zuqueca, y otro secundario que cruza casi todo el término en dirección de las Dehesa de Mudela y Fresnedas. También el probable basamento romano de la iglesia Parroquial, la cual nos da a entender la existencia de un poblado de cierta importancia en las proximidades ORETUM, ciudad de gran privilegio como capitalidad de la Oretania. Moral de Calatrava debió empezar a construirse a partir de la batalla de las navas de Tolosa, año 1212, en que la Orden de Calatrava comenzó a repoblar la zona al estar el territorio pacificado. El documento más antiguo (existente en el archivo del convento de Calatrava) que se conoce y que hace referencia Moral de Calatrava, es una licencia concedida en 1386 por D. Pedro Álvarez Pereira, XXII Maestre de la Orden a Don Pedro de Cáceres, vecino de Moral, para construir un molino sobre el Jabalón, el llamado después de Santiago. En el siglo XV tuvo que tener ya esta aldea importancia equivalente a muchas villas independientes, por cuanto en ella nacieran los hijos del maestre Don Pedro Girón y en particular en el maestrazgo de la Orden, Don Rodrigo Téllez, que nació en 1454. En 1751 cuentan que abandonaron más de 200 vecinos la villa, como consecuencia de las numerosas epidemias "tercianas", provocadas por las lagunas malolientes que se formaban en la mesa que el terreno forma al pie de la Sierra de la Garganta hasta Sierra Prieta. Como vemos la población de Moral sigue descendiendo ya que en este siglo varias epidemias de fiebres palúdicas castigaron la población y la abandonaron con menos de 200 vecinos con sus respectivas familias y ello a causa de varias lagunas que rodean sus cerros y en los años abundantes de aguas se llena y no se secan en verano. El problema era enorme por la cantidad de enfermos y muertos que producía, de tal manera que las familias adineradas pasaban los veranos en los pueblos de alrededor. En 1950, Moral tenía 8.129 habitantes según el Diccionario del Movimiento, llegando a su máxima población en estas fechas. En la primera mitad del siglo XX, se produce la gran expansión demográfica de moral, su agricultura, sus industrias de transformación en especial bodegas y almazaras, ayudados por las mejoras del transporte y en especial el ferrocarril "El Trenillo de Moral" (tren de vía estrecha que unía Valdepeñas con Puertollano con numerosas estaciones y apeaderos). Desde 1975 se produce la gran emigración debido a la meca nización del campo hacia las ciudades industriales. En Moral se van especialmente a Elorrio en el País Vasco, aunque también Torrejón y Benidorm son lugares de gran emigración de moraleños. Actualmente en el censo del Ayuntamiento es de aproximadamente 5.400 habitantes, parece ser que la bajada de población ha tocado fondo y se mantiene o va mejorando poco a poco. Sigue siendo la agricultura a la primera fuente de trabajo y riqueza, sector en el que se han hecho grandes inversiones, especialmente en regadios lo que propicia excelentes cosechas de aceite y vino. La construcción y la confección siguen en importancia.